AUN CON LA MENTE PUESTA EN LO BONITO QUE FUE SXSW 2018

La palabra ‘locura’ no llega a definir lo que es SXSW, el showcase festival de música más grande del mundo, que tuvo lugar en Austin, Texas desde el 12 al 18 de Marzo. Mas de 1500 conciertos de 570 grupos a lo largo de la semana en más de 100 locales de la ciudad; salas, bares, iglesias, tiendas, parques y cualquier esquina se llena de gente para ver la mejor música emergente del mundo.

El tipo de festival que, como nos pasó a nosotros, puedes hacer cola delante de Nile Rodgers para recoger tu pulsera de entrada y que uno de los Black Angels (bastante pedo), te echa una cerveza entera por encima sin querer en un garrito chungo. Habíamos quedado la mayoría del tiempo entre el mítico Hotel Vegas, un lugar con dos escenarios dentro y dos carpas fuera (donde cabe más de 1000 personas) y las fiestas de jardín de las casas de los grupos locales, donde hubo siempre barra libre y hasta puestos de tatuaje gratis (uno de nuestro grupo se hizo ‘Texas’ en la mano) – los dos sitios representando  el ‘Austin’ de verdad, fuera del rollo corporativo del centro y la pandilla en traje.

Tuvimos que racionar nuestro sueño, antojo de tacos y un ganas de hacer un poco de turismo y todo lo que hay entre ellos para pasar 24/7. Vimos pues unos 60 grupos a lo largo del festival, incluso unos hasta cinco veces (lo guay de SXSW). Un buen puñetazo de los grupos que acudieron desde España y otros que habíamos tenido en nuestra mente ver, o que nuestro enchufe en la organización nos había avisado que eran unos para ver si o si.

De primeras fueron los vigueses Bifannah que abrió el telón de nuestro visita al Hotel Vegas. Enfrente una sala bastante llena por la hora que fuera, nos dejaron bastante boquiabiertos, tanto que su sonido mezcla garage sesentero y psicodélico nos dejo llevar. Días después el mismo efecto se veía repetir, de manera mas profundo, cuando los vimos la fiesta backyard del sello local Mas Music, con un fondo de luces hecho por Bob Mustachio (que curra con los Black Angels) y nuestro amor total se reforzó. Melenas nos regaló otro sorpresón en el mismo Hotel Vegas con una actuación tremendamente fresca, potente y divertida.

bifannah
Bifannah en el SXSW

Tanto que nos costaba mucho pensar que las Pamplonesas llevaban en aquel momento menos de un año como grupo, con un sonido super fino y bailable que te deja con una sonrisa de oreja a oreja. Otra estrella ascendente de la escena underground española que vimos fueron el trío madrileño FAVX, un grupo en boca de todos gracias a su majestuoso primer EP, Welfare. Otra vez en el Hotel Vegas durante la fiesta Burger Mania, no pudimos contenernos dado a la pura potencia y ritmo que cogieron ellos con su agresivo punk/post-hardcore sonido, lo que transmitió en un directo que hizo temblar la sala entera. Tremendos.

FAVX
FAVX

Mientras tanto, Hinds y Los Wilds se vieron en una lucha por tener ‘muerte escenario’, ya que los dos tocaban más de 10 veces en una semana bastante loca para ambos. Los Wilds, con su sonido pegadizo entre garaje y puro espectáculo rock ‘n´roll, encontrando lugar mas y mas en la mente  del público local a lo largo de la semana, hasta llenar la sala Volstead en el Hotel Vegas en el último con una actuación que quedará en el recuerdo de todos presentes. Lo mismo no se puede decir para Hinds, que, en su actuación número 14 de lo que iba la semana, tuvieron problemas de sonido y voz fuera en el patio. Pero nada grave para acabar molestando la multitud que se reunió (como en todas fechas suyas) para verlos.

Un grupo hecho para hacerte bailar, reír, saltar y perder los papeles de buen gusto, como hicieron a más de 300 estudiantes en la fiesta Pearl Street House Party dias antes. De hecho, si fuese un rodaje de una película yanqui de estas que sale Will Ferrell bebiendo una litrona de cerveza con un embudo de cerveza no nos hubiera sorprendido lo más mínimo. Para suavizarse la mente un poquito, el alt-rock psicodélica del conjunto The Zephyr Bones nos permitió hacer balance y disfrutar otra vez de un viaje sugestivo que nos llevó lejos de la locura Tejana.

Siguiendo la misma línea, nos enamoramos con el grupo emergente mexicano Mint Field, tanto que los vimos hasta cinco veces a lo largo de la semana. Con una mezcla entre dream pop y shoegaze, se cosechó actuaciones tan impresionantes que quedamos perplejos una y otra vez – cada vez más maravillosa  y inmaculada. Hubo mucha expectación con el trío británico Shopping, y encontramos hueco para verlos en el Glasgow Buckaroo Ball showcase, una noche para ver los mejores grupos de la ciudad escocesa. Y madre de amor hermosa, nunca habíamos pasado tan pipa un concierto que con ellos.

Propulsada por guitarrista Rachel Aggs (una de los mejores guitarristas del planeta en nuestro opinión), la banda se justificó completamente el hype y sacó una actuación sobresaliente – de lo más emocionantes que vimos en mucho tiempo. Cambiamos de escenario para pasar una tarde en el Spider House, un lugar que parecía El Rastro después de un huracán hecho sala, para ver a Bodega, un quinteto de Brooklyn que hace un art-rock que suena entre Arcade Fire y The B-52s.

Con un sonido que nos tuvo muy cautivados, llegamos a pensar que estábamos viendo unos que podrían ser la próxima banda neoyorquina en conquistar el mundo. Luego escapamos de la tierra un rato para subir un barco que Panache Records tomó control para ver los Australianos O.R.B. Su rock oscuro rollo Black Sabbath mezclado con momentos Tame Impala pegaba de manera perfecta con los rascacielos de Austin de fondo durante nuestro paso por el río Colorado.

Brutales, y daba gusto verlos tres veces más durante la semana. Otra vez en el Hotel Vegas, los estadounidenses Omni nos hizo acordar de la primera vez que escuchamos a Franz Ferdinand con su directo preciso y inteligente, mientras nuestro cansancio en el ultimo día se alivió bastante gracias al entusiasmo del quinteto femenino japonés CHAI y su pop irresistible.

No podíamos faltar cita con los londinenses Shame, quizás la nueva gran esperanza para la música británica. Con su increíble debut LP Songs Of Praise bajo el brazo, el quinteto joven se comía y  masticaba cada sala y público que se enfrentaban en su camino por Austin, y de los tres recitales suyos que vimos,el tercero a la 1 de la mañana en el Barracuda, fue un verdadero lección en cómo agarrar (literalmente) un público por el cuello con un show intenso.

Otros británicos que molaban bastante fueron el grupo Lylo, de Glasgow. Imposible encasillar, su majestuoso funk/jazz sonido, desbordaba de encanto y clase y cuando los vimos en la fiesta del grupo White Denim en el jardín de su estudio. Un nivel ‘cool’ difícil de superar.

lylo
Lylo (credit – Neelam Khan Vela)

El grupo local Holy Wave nos regaló una joya con su actuación durante la fiesta de Levitation en el Hotel Vegas, con su canción ‘Western Playland’ aun dando vueltas por nuestros cabezas, su psych rock surfero transportándonos a una playa mallorquina en pleno verano. Y para acabar, alucinamos también con Girl Ray en la fiesta Pearl Street Co-op con su calidad musical y sonido pop que nos puso a todos patas arriba, con su guitarrista Poppy Hankin acordándonos de nuestro amigo Nile Rodgers.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s